Sus ojos, su mirada, me hacen sentir
que por fin vuelven en mí las ganas de vivir
Eres quien en la oscuridad me hace ver la luz
quien en el desierto me quita la sed
o quien el glaciar me da calor...
Quien hasta en mis pesadillas me quita el dolor.
¿Por qué aer no pude hacerte sentir
lo mucho que tu hacías en mí?
Quizás el tiempo y el espacio estaban descontentos
por las cosas vividas por aquel momento.
Perfecto sencillamente perfecto...
Ahora sus miradas no son para mí,
pero aún así, por mucho que duela,
me basta con hacerle sonreír.
Lucharé por aquellos días,
en los que al despertar,
esbozaba una sonrisa
deseando volverte a encontrar.
¿Por qué ayer no pude hacerte sentir
lo mucho que tu hacías en mí?
Quizás el tiempo o el espacio estaban descontentos
por las cosas vividas por aquel momento.
Pero ahora hay entre nosotros un gran silencio,
un espacio que podrá determinar,
que tras el sufrimiento,
pueda haber por fin un nuevo despertar
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