La gente llega, las bebidas en la barra, las sonrisas de los más íntimos comienzan a compartir anécdotas recientes y con un sólo dedo, apretando un botón, empieza la magia a caer sobre el ambiente.
Entre las chicas arregladas, endulzando sus imágenes con fragancias y entre los chicos, imponiendo su presencia con una chaqueta y una corbata, hay una persona que hace que se rebolucionen mis sentidos.
Hace que un tremendo escalofrío recorra mi cuerpo de pies a cabeza.
La música deja de ser tenue y comienza a dar ambiente, y todos empiezan a bailar.
Bailando entre amigos siento como unas manos suaves agarran mis caderas con sensualidad y con un ligero movimiento gira mi cuerpo hacia el sullo. Mirándonos fijamente comenzamos a bailar y la música cada vez es más fuerte y más rápida, poníendonos a los dos en situaciones algo...comprometidas. Veo que no puedo seguirle pero su cuerpo pide de mí más y su boca se acerca con sigilo a la mía, envolvíendonos en un apasionado beso al compás de cada nota.
Sigue, sigue, sigue...
Coge mis mis manos con delicadeza y con una sonrisa pícara me susurra al oido;
"¿Qué, demasiado para ti?"
Esas pocas palabras hicieron que dentro de mí una bomba estallase y cogíendo sus manos con fuerza se las acerqué sin llegar a tocar mi trasero y cogíendole de la espalda le devolví la jugada con otro susurro insinuador:
"Esto ha dejado de ser un baile público, ven conmigo y si te atreves te hago uno privado"
Con picardía y firmeza, hice de mis pasos un camino que él debía seguir y tras pasar los dos la puerta comenzamos a bailar escuchando la música de una forma desenfrenada que nos condujo a hacer el amor de la forma más apasionada posible, todo ello, al son de la música.
es esa magia que tiene la musica que lleva a desgarrar las pasiones que uno esconde en el interior, muy porno ;D
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