You are always welcome...

No se puede decir que sea una famosa escritora, ni una chica deslumbrante a la que todo el mundo admira, tampoco ningun genio de la lámpara ni una persona que tenga algún tipo de talento. Tan sólo soy una chica enamorada perdidamente de un chico realmente increible que ha echo dar una vuelta a mi vida, coloreandola con los tonos más alegres, dándome fuerzas para seguir en el día a día y luchar contra la dura rutina, haciéndome sentir viva.
Por eso quiero dedicarle este pequeño y humilde rincón, lleno de recuerdos de momentos inolvidables, sentimientos infranqueables que me hace sentir, porque todo esto es para ti.
Espero que te guste y lo disfrutes.
Te Quiere: María



martes, 20 de julio de 2010

Nuevas oportunidades

Ya ha pasado mucho tiempo...y sí, esa clase de recuerdos nunca se llegan a olvidarse del
son los que se te quedan grabados para siempre.
Noches pasadas sin dormir, pensamientos cruzando sensaciones de tristeza y enfado, largas conversaciones llenas de disculpas y explicaciones...
Puede que poco a poco el dolor causado por aquellos días dispersos, en los que no sabíamos ciertamente que era realmente lo que estábamos haciendo, se vaya desvaneciendo a lo largo del tiempo...pero ¿que pasa con el recuerdo? Todavía sigue ahí...

Era una noche de verano, las estrellas salían una vez más a vernos pero nosotros las ocultábamos con nuestras propias luces artificiales, acto maleducado muy típico del ser humano. Una amiga había organizado una mini fiesta en la que pasaríamos la noche en su casa, entre risas y picoteos de comida basura. Todo pintaba de maravilla, una fiesta a dormir, tu y yo, pero, las cosas no salen siempre como esperamos.
No había viento, solo los suspiros que mi boca soltaba de vez en cuando intentando ventilar el interior mi cuerpo con el fin de poder controlar mis impulsos internos.
Es cierto que no tu y yo no estrechábamos aun una relación fuerte y estable como es ahora, ni que sabíamos muy bien que sentíamos el uno por el otro, pero...no puedo eliminar de mi cabeza ese recuerdo.
Como mi impotencia se hacía cada vez más grande, intenté echarme a un lado de las conversaciones que estabas teniendo con aquella chica para evitar hacerme daño. Me limité a estar a solas y de vez un cuando intentar ahogar mis lágrimas con risas junto a mis amigas.
Después la noche comenzó a ser una lucha sicológica entre mi mente y mi corazón. Debía ser fuerte y mantenerme al margen, mis sentimientos debían permanecer ocultos, puesto que ahora no tenía nada claro sobre los suyos.
El transcurso de la oscura noche fue lento y amargo. Me limité a contar las estrellas en el cielo, ver amanecer y notar como cada una de mis lágrimas era liberada para salir por mis tristes ojos.Él sin embargo permaneció abrazado a la chica toda la noche compartiendo seguramente los sueños.
Al día siguiente le ignoré por completo, parecía mentira que no se diese cuenta de lo que había pasado anoche. Por esto el no fue menos y tras algún que otro intento en mantener conversación conmigo siguió por su lado junto a aquella chica con la que había pasado esa dichosa noche.

Pasó el tiempo y pude saber el motivo por el cual te comportabas de esa manera, se trataba de un juego, un juego en el que tu intentabas darme celos y aunque no fuera lo correcto, yo pude llegar a entenderlo. No le culpo, yo también hice cosas de las que me arrepentiré siempre. Tampoco le quiero reprochar nada, solo quiero que me entiendas.
Cada vez que ella entra en nuestras vidas siempre hay situaciones en las que por razones que rige el amor, yo no puedo ver a esa persona como una amiga sino como aquella chica que fue utilizada tiempo atrás para darme celos.
Yo sé que ella siente algo interno por él, puede que nadie lo vea pero yo sí.
Lo siento pero no creo que pueda volver a verla como lo que era antes de todo esto. No creo que en este caso mi corazón de nuevas oportunidades.


martes, 6 de julio de 2010

La peor de mis pesadillas

Estábamos todos en un lugar remoto, un lugar que se asemejaba a un lugar cercano a donde vivo. Mas en concreto, mi urbanización. Pero todo tenue y oscuro, puede que fueran una de las señales de lo que se avecinaba no era nada bueno.
En ese lugar apartado podía ver muchas caras conocidas, una de ellas preferia no haberla conocido nunca, pero ese día la ví por primera vez. Nunca habia visto a aquella chica, era alta y tenaz, con un pelo largo de color negro oscuro y de ojos azules como el mar, capaces de cautibar a cualquier hombre.y parecía segura de cada paso que daba, pero eso me ponía nerviosa, me hacía temer... Un temor de impotencia, de no poder hacer nada respecto a lo que había escrito el destino.
Pero ahí estabas tu, con ese resplandor tan caracteristico tullo, con una sonrisa de oreja a oreja acompañado de una mirada sincera. Tu hacías que aquel oscuro lugar cobrase vida, tanta vida que hacía parecer el sueño la misma realidad.

Parecía la hora de irse a alguna parte a la que unos amigos nos habían invitado. Pero yo todabía no podía ir, una barrera invisible me lo impedía.
Espere que él viniese después conmigo pero sin bacilar entró en el coche y aquella mujer fue tras el colocándose a su lado en los asientos del coche.
Antes de ello me miró fijamente y me dijo con voz fría y cruel:
"Te vas a enterar, vas a sufrir lo que no está escrito".
Mi corazón parecía enloquecer de rabia. Pero una parte de mi, aquella que confiaba en su palabra, me consiguió calmar.
Pero esa sensación poco duró dentro de mi, puesto que por razones desgraciadas, pude ver cada uno de tus pasos.

Te encontrabas sentado a su lado e incontables fueron las miradas pícaras con intenciones malignas de poder provocarte.
¡BASTA, NO PUEDO VER MÁS!
Desgraciadamente eso no acabó ahí y yo no podía dejar de mirarte.
Por extraños motibos yo no pude ir a aquel encuentro amistoso que se había convertido en la peor de mis pesadillas.
Lo peor estaba por venir.
Entonces se sentó en aquel bar con los amigos y ella no tardó en sentarse a su lado. Empezaron a pedir bebidas que en este caso, sólo buscaban la mayor de las embriageces. Eso podría traer unas terribles consecuencias. De pronto él dijo que esperaría a que yo llegase pero al recibir mi llamada aquella mujer se poso en tus hombros y al oido le susurró:
"Déjala, sólo trae problemas. Disfruta de la vida."-dijo con su lengua biperina.
De pronto, su mirada dejó de ser la misma. Ahora era una mirada perdida, hechizada bajo los emrbujos de esa bil mujer.
Los vasos comenzaron a abundar en la mesa y ya no cabía gota más que pudiera pasar por su boca ni por la de esa mujer.
Entre las tinieblas de la noche y las espesas nieblas ella se acercó sigilosamente a él y de un fingido traspiés consiguió alcanzar su boca, y el la correspondió.
Mi corazón estalló, ya no había ningun tipo de flujo que circulase por mis venas ni vida que pudiera acerme reaccionar ante tal atrocidad.
Pero a el cruel y desgraciado momento no le bastó con verlo, sino que en un pestañeo de mis ojos me ví frente a tal situación y a ninguno de ellos les parececió importar mi presencia y cahí de lleno al suelo.

Al despertar pude verme en un hospital rodeada de mis seres queridos, pero ahí no estabas tu.
No hasta el momento que te ví llegar de la mano de esa sucia rata de cloaca que me hizo perder el conocimiento la noche pasada. Pero a ella no le bastó con eso sino que me dijo delante de todo el mundo:
"Te mataría pero eso implicaría que dejases de sufrir"
Y se fue...


Pronto los sonidos de mi hogar me hicieron despertar en mi habitación y hacerme ver que sólo se trataba de un sueño.
Los cojines estaban tirados por los suelos, las sabanas empapadas en sudor y lágrimas, llenas de arrugas por mi posible inquietud de anoche.
Nunca me hizo tan feliz despertar de un sueño en el que tu estabas, pero en el fondo sé que no dejará de ser un sueño puesto que creo con los ojos vendados que tu jamás harías eso, porque no hay nada en el mundo que se ame más que nosotros.
Aun así eso no deja de ser el sueño más horripilante que he podido tener jamás.